La disfunción eréctil, también conocida como impotencia sexual, es la incapacidad para lograr o mantener la erección, provocando dificultades para llevar a cabo y satisfactoriamente el coito.

Causas de la disfuncion eréctil

La impotencia puede ser provocada por causas físicas o psicológicas.

  • Entre las físicas encontramos problemas vasculares por mala circulación sanguínea en la zona, el hecho de padecer diabetes, o tener problemas neurológicos por haberse producido lesiones en la médula espina que provoquen que el cerebro no pueda enviar correctamente las señales adecuadas.
  • Entre las psicológicas, por su parte, hemos de nombrar como más frecuentes la depresión, el estrés, el exceso de tensiones de cualquier tipo que afecten a la vida en pareja o el insomnio.
  • También puede la impotencia ser causada por el consumo de sustancias tanto legales como ilegales.

    Ciertos medicamentos por un lado, o el consumo de;

    Posible diagnostico para la disfuncion eréctil

    Para diagnosticar una disfunción eréctil es necesario una revisión física, con análisis incluidos, y una entrevista personal que ayude a descartar las causas psicológicas.

    Es importante también que la pareja colabore en el proceso, pues importante es que el paciente cuente con su apoyo incondicional.

    Tratamiento

    En cuanto al tratamiento, la medicación por supuesto dependerá del origen del trastorno y de ahí la relevancia de saber exactamente qué lo provoca.

    Entre las pautas generales a seguir encontramos el llevar una vida sana:

    También aplicar una terapia psicológica suele ser necesaria, pues el sufrir impotencia puede provocar frustración y depresión en el afectado.

    Aparte de los medicamentos destinados a mejorar la circulación sanguínea y a potenciar la erección, existen otra serie de métodos que pueden llevarse a cabo si se establece su necesidad.

    Hablamos de, por ejemplo, la terapia transuretral, la cual consiste en introducir medicamentos a través de la uretra y que sirve para provocar la erección.

    O de la intracavernosa, en la cual la medicación se inyecta directamente en el pene.

    El consumo de la viagra, y si no existen problemas de corazón, también se puede recetar en estos casos.

    El médico en cada caso será el que establezca el tratamiento a seguir.

    No hay que confundir, y esto es importante, disfunción eréctil con la ausencia de deseo o con distintos trastornos que pueden producirse tanto en la eyaculación como en el orgasmo, los cuales requieren tomar otra serie de medidas.